miércoles, 8 de abril de 2015

Mito #3.El efecto “Jefe – soldado”

Muchos clientes me han presentado con sus equipos diciendo algo así tipo: “Les presento a Jorge García, el es un consultor que la empresa contrató y deben obedecerlo. La persona que no quiera ya sabe, la puerta está muy grande”…

Es usual el modelo de “dar órdenes”, como si tuvieran un ejército que debe obedecer porque para eso les pagan. En teoría es cierto (que para eso les pagan) pero los colaboradores no son soldados. (es muy sabido que los militares tienen una capacidad de control emocional superior al promedio de la población)

La reacción del equipo normalmente es de un silencio tan grande que si estuvieras allí, te darías cuenta que se puede escuchar todo lo que están pensando sobre el jefe, el consultor, la empresa y nuestras sagradas mamás… No es un buen comienzo, pero es un comienzo y las habilidades del consultor deben hacer que el equipo se involucre a pesar del sentimiento de negatividad que están viviendo.

EL modelo “Jefe-Soldado” provoca estos efectos
  • Los colaboradores obedecen y se callan ante el jefe. Dan resultados, pero en cuanto puedan salir de esa empresa lo harán. Tal vez aguanten porque la paga sea buena, pero en cuanto vean una mejor opción saldrán de allí.
  •   Los colaboradores no obedecen y esperan a cansar al jefe para que los despidan y cobren sus indemnizaciones.

¿Por qué pasa lo anterior?
La lógica dice que se debería de obedecer a quien nos paga, pero el sentimiento de dignidad o el sentimiento de enojo y molestia son muy, pero muy malos consejeros. Si a esto le sumamos que a la mayoría de los latinos nos falta control emocional y aunque no lo demostremos “nos sentimos” o “nos dolemos” principalmente con cualquier cosita, (incluso muchos leerán este artículo y ya estarán experimentando alguna emoción de molestia, a esto me refiero, se sienten víctimas de un comentario)
… Es recurrente escuchar a las personas victimizarse y decir, “qué le pasa a éste, cómo se atreve a hablar así, tan a la ligera”, “nunca me pide las cosas por favor”, ”me deja los papeles aventados”, “solo me llaman para regañarme” y un sinfín de quejas; En países como Estados Unidos, Canadá, España, Alemania, etc. las conductas son similares y no hay tal cantidad de quejas, digamos que son más prácticos, la mayoría no se complica la existencia a menos que se trate de un verdadero abuso de autoridad. 
Los latinos somos más apasionados y eso es una ventaja si canalizamos bien nuestras pasiones. 

Debemos reconocer que en Latinoamérica nos falta mayor control emocional y que no vamos ni queremos cambiar este asunto cultural,  de la noche a la mañana, por lo tanto debemos ser bien cuidadosos cuando interactuamos con nuestro equipo o compañeros de trabajo, incluso con la familia. 

Por cierto, no nos caería nada mal, aprender a ser más prácticos, porque nos ahorraríamos disgustos innecesarios, gozaríamos de mejor salud y también de mejores resultados.

Ahora, simplemente mencionaré una mejor forma de hacer las cosas... Qué pasaría si nos regresamos al ejemplo anterior y hacemos cambios, de modo que el equipo recibiera una presentación como la siguiente:
“Les presento a Jorge García, es un consultor que ha sido contratado para apoyarnos en la estrategia de atención al cliente. Él fue contratado porque nuestro equipo se lo merece, nuestro equipo es valioso y debe continuar su entrenamiento, con  acompañamiento profesional adicional al corporativo. Su apoyo, nos permitirá medir, fortalecer y generalizar algunas de las buenas prácticas que ya tenemos, pero también nos empujará fuera de nuestra comodidad, indicando lo que debamos mejorar. Con métodos probados, nuevos o no, que él mismo pone en práctica, para que tú lo veas, lo aprendas y lo apliques mejor aún. Abre tu mente y escucha lo que te dice,  para que obtengas los beneficios 1,2,3,4y 5. Te agradezco tu participación y facilidades para que trabajen juntos en el logro de tus metas”

Lo sé, son más palabras, pero son necesarias cuando cambiamos al modelo “Líder-Equipo”
Bajo éste escenario el equipo se siente parte del líder y el líder se siente parte del equipo, son una sola cosa. Aquí aflora la pasión de una forma positiva y el equipo comienza a reconocer lo que su líder hace por ellos. EL líder hace que:
  • A)     El equipo comprenda el beneficio.
  • B)     EL equipo sea supervisado
  • C)     El equipo sea medido.
  • D)    El equipo sea reconocido
  • E)      El equipo permanezca unido, disminuyendo la rotación, a pesar de no tener los sueldos más altos en su industria.
  • F)      Con lo que el equipo logra resultados sobresalientes y un sentimiento de orgullo.
  • Así las pasiones y emociones trabajan a favor de todos, en realidad es una ventaja nuestra forma latina de ser, lo que pasa es que muchos líderes vieron a sus padres dirigir el negocio al estilo antiguo y veían que les funcionaba, entonces solamente hacen lo que vieron, así funciona el ser humano, no podemos hacer nada que no hemos aprendido, de hecho funciona actualmente, pero las cosas pueden funcionar mejor con un verdadero liderazgo. Requiere mayor involucramiento, cuidado de cada uno de los miembros del equipo, mayor tiempo, firmeza, reglas claras, buen trato, convencerles, apoyarlos, darles el ejemplo, hablar con ellos, acostumbrarlos a una supervisión frecuente pero no invasiva, enfocarse en lo que hacen bien y observar sus avances. Abrir la comunicación y hacer valer el respeto.

 Con lo anterior queda destruido el mito del “Jefe-Soldado” del que muchas veces el consultor se hace co-partícipe y no debe ser. El consultor debe ser promotor y ejemplo del modelo “Líder-Equipo”

Ya sabes que siempre agradezco tus comentarios puedes dejarlos aquí, también puedes enviarme un Whats o un email

Saludos

Jorge García 


sábado, 14 de marzo de 2015

Mito #2 Gurú de Servicio al Cliente

Hace ya varios meses visité a un cliente con uno de mis socios comerciales. Estábamos en una negociación acerca de un programa de lealtad...

Después de la reunión, intercambiamos un par de comentarios al respecto y una de las conclusiones que obtuvimos fue la siguiente:

"Zapatero a tus zapatos"

Nuestro Cliente habló sobre nuevos programas que él mismo instaló en su negocio, él tenía ganas de que todo su personal manejara al 100% todos estos recursos, incluso invirtió mucho dinero en tecnología, pero no tenía idea de cuánto le generaba cada una de sus estrategias y lo que es peor aún no sabía si su equipo de trabajo usaba toda esa tecnología. Nos comentó que 6 meses atrás se dedicó 15 días a revisar el impacto de sus estrategias, nos dijo que la mayoría de sus clientes no sabían todo lo que se hacía para que ellos estuvieran más satisfechos, lo que confirmó su sospecha de que pocos miembros de su equipo estaban realmente aplicando dichas tecnologías. Recordó que se enojó mucho e hizo una junta general, con la finalidad de que todo su personal supiera lo molesto que estaba y les indicó que debían aplicar todos esos conceptos, programas y demás... Él supone que las cosas han mejorado desde esa junta, pero no sabe cuánto, dijo que "ya no quiere echarse otro clavado de 15 días" para averiguar lo que está sucediendo y probablemente descubrir que las cosas siguen igual o un poco mejor, invirtió mucho tiempo esa vez... Terminó por reconocer que él debe tener indicadores que le permitan saber cómo va, para determinar las acciones a seguir, pero esto le quitaría tiempo para seguir captando clientes y supervisar las ventas y las entregas de su mueblería...

Aunque él sabía muchas teorías de servicio al cliente y era todo un gurú en cuanto a conocimientos, libros leídos, seminarios y cursos. No lograba hacer que todos trabajaran bajo todos los preceptos y programas que él había iniciado.

Le propusimos un programa monitoreado por nosotros, en el que facilitaríamos información que le permitiera tomar acciones diarias, con el propósito de mejorar la percepción de sus clientes y generar recomendaciones y por ende más ventas diarias. Se quedó muy contento con la solución que le dimos y él simplemente debe gestionar la información para literalmente observar cómo sus ventas crecen. 

¿Le dimos una fórmula mágica?
No, simplemente le dimos un programa en el que somos expertos, él sabe vender muebles y tiene información sobre cómo ganar mayor lealtad, nos dio cátedras muy emotivas al respecto, pero sus acciones no estaban enfocadas en lealtad, sino en vender, de modo que daba muchos descuentos, precios bajos y todo lo que creía necesario para vender, dejando a un lado la famosa "experiencia del consumidor"de la que tanto hablaba, pero no hacía nada al respecto. Nosotros como expertos, le dimos tecnología táctica, estratégica y electrónica. Él ha mejorado un 24% sus ventas y ha incrementado sus utilidades en un 47%. Aprendió que el zapatero debe hacer zapatos y los consultores deben darle soluciones rápidas, medibles, automatizadas y confiables,pero sobre todo sostenibles.

A veces cuesta un poco de trabajo entender que, aunque tengas 100 cursos teóricos sobre servicio, lealtad, ventas, etc, no significa que eso te convierta en el mejor vendedor, muchas veces se necesitan herramientas y acompañamiento para obtener los resultados que esperas. Es como auto-medicarse porque has ido 100 veces con el doctor, todos sabemos que las posibilidades de hacerte más daño son muy altas. Igual pasa con el que quiere hacerle de mecánico, porque vio en youtube cómo cambiar un módulo "x" la probabilidad es que termine llevando el auto al mecánico, pero con un daño mayor. Es como decir que te vas a estudiar una licenciatura en marketing para mejorar tus ventas, pero mientras estudias, pierdes a la mitad de tus clientes. Existen otras soluciones, hay que optimizar el tiempo. Zapatero a tus zapatos.

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