Muchos clientes me han presentado con sus equipos diciendo
algo así tipo: “Les presento a Jorge García, el es un consultor que la empresa
contrató y deben obedecerlo. La persona que no quiera ya sabe, la puerta está
muy grande”…
Es usual el modelo de “dar órdenes”, como si tuvieran un ejército
que debe obedecer porque para eso les pagan. En teoría es cierto (que para eso
les pagan) pero los colaboradores no son soldados. (es muy sabido que los
militares tienen una capacidad de control emocional superior al promedio de la
población)
La reacción del equipo normalmente es de un silencio tan
grande que si estuvieras allí, te darías cuenta que se puede escuchar todo lo
que están pensando sobre el jefe, el consultor, la empresa y nuestras sagradas
mamás… No es un buen comienzo, pero es un comienzo y las habilidades del
consultor deben hacer que el equipo se involucre a pesar del sentimiento de
negatividad que están viviendo.
EL modelo “Jefe-Soldado” provoca estos efectos
- Los colaboradores obedecen y se callan ante el jefe. Dan resultados, pero en cuanto puedan salir de esa empresa lo harán. Tal vez aguanten porque la paga sea buena, pero en cuanto vean una mejor opción saldrán de allí.
- Los colaboradores no obedecen y esperan a cansar al jefe para que los despidan y cobren sus indemnizaciones.
¿Por qué pasa lo anterior?
La lógica dice que se debería de obedecer a quien nos paga, pero
el sentimiento de dignidad o el sentimiento de enojo y molestia son muy, pero
muy malos consejeros. Si a esto le sumamos que a la mayoría de los latinos nos
falta control emocional y aunque no lo demostremos “nos sentimos” o “nos
dolemos” principalmente con cualquier cosita, (incluso muchos leerán este
artículo y ya estarán experimentando alguna emoción de molestia, a esto me
refiero, se sienten víctimas de un comentario)
… Es recurrente escuchar a las
personas victimizarse y decir, “qué le pasa a éste, cómo se atreve a hablar
así, tan a la ligera”, “nunca me pide las cosas por favor”, ”me deja los
papeles aventados”, “solo me llaman para regañarme” y un sinfín de quejas; En
países como Estados Unidos, Canadá, España, Alemania, etc. las conductas son
similares y no hay tal cantidad de quejas, digamos que son más prácticos, la
mayoría no se complica la existencia a menos que se trate de un verdadero abuso de
autoridad.
Los latinos somos más apasionados y eso es una ventaja si
canalizamos bien nuestras pasiones.
Debemos reconocer que en Latinoamérica nos
falta mayor control emocional y que no vamos ni queremos cambiar este asunto cultural, de
la noche a la mañana, por lo tanto debemos ser bien cuidadosos cuando
interactuamos con nuestro equipo o compañeros de trabajo, incluso con la
familia.
Por cierto, no nos caería nada mal, aprender a ser más prácticos,
porque nos ahorraríamos disgustos innecesarios, gozaríamos de mejor salud y también
de mejores resultados.
Ahora, simplemente mencionaré una mejor forma de hacer las
cosas... Qué pasaría si nos regresamos al ejemplo anterior y hacemos
cambios, de modo que el equipo recibiera una presentación como la siguiente:
“Les presento a Jorge
García, es un consultor que ha sido contratado para apoyarnos en la estrategia
de atención al cliente. Él fue contratado porque nuestro equipo se lo merece,
nuestro equipo es valioso y debe continuar su entrenamiento, con acompañamiento profesional adicional al
corporativo. Su apoyo, nos permitirá medir, fortalecer y generalizar algunas de
las buenas prácticas que ya tenemos, pero también nos empujará fuera de nuestra
comodidad, indicando lo que debamos mejorar. Con métodos probados, nuevos o no,
que él mismo pone en práctica, para que tú lo veas, lo aprendas y lo apliques
mejor aún. Abre tu mente y escucha lo que te dice, para que obtengas los beneficios 1,2,3,4y 5.
Te agradezco tu participación y facilidades para que trabajen juntos en el
logro de tus metas”
Lo sé, son más palabras, pero son necesarias cuando cambiamos al modelo “Líder-Equipo”
Bajo éste escenario el equipo se siente parte del líder y el
líder se siente parte del equipo, son una sola cosa. Aquí aflora la pasión de
una forma positiva y el equipo comienza a reconocer lo que su líder hace por
ellos. EL líder hace que:
- A) El equipo comprenda el beneficio.
- B) EL equipo sea supervisado
- C) El equipo sea medido.
- D) El equipo sea reconocido
- E) El equipo permanezca unido, disminuyendo la rotación, a pesar de no tener los sueldos más altos en su industria.
- F) Con lo que el equipo logra resultados sobresalientes y un sentimiento de orgullo.
- Así las pasiones y emociones trabajan a favor de todos, en realidad es una ventaja nuestra forma latina de ser, lo que pasa es que muchos líderes vieron a sus padres dirigir el negocio al estilo antiguo y veían que les funcionaba, entonces solamente hacen lo que vieron, así funciona el ser humano, no podemos hacer nada que no hemos aprendido, de hecho funciona actualmente, pero las cosas pueden funcionar mejor con un verdadero liderazgo. Requiere mayor involucramiento, cuidado de cada uno de los miembros del equipo, mayor tiempo, firmeza, reglas claras, buen trato, convencerles, apoyarlos, darles el ejemplo, hablar con ellos, acostumbrarlos a una supervisión frecuente pero no invasiva, enfocarse en lo que hacen bien y observar sus avances. Abrir la comunicación y hacer valer el respeto.
Con lo anterior queda
destruido el mito del “Jefe-Soldado” del que muchas veces el consultor se hace
co-partícipe y no debe ser. El consultor debe ser promotor y ejemplo del modelo “Líder-Equipo”
Ya sabes que siempre agradezco tus comentarios puedes
dejarlos aquí, también puedes enviarme un Whats o un email
Saludos
Jorge García